Adoptar un perro adulto: lo que aprendimos con Sunny

Equipo Guaumigo
9 de octubre de 2026 · 4 min de lectura

El 30 de noviembre de 2025 adoptamos a Sunny. Tenía siete años, la cara ya medio blanca y, aunque entonces no lo sabíamos del todo, mucho apego y ansiedad cuando se quedaba sola. Casi todo el mundo que se plantea adoptar piensa primero en un cachorro, y es normal. Pero los perros adultos son los que más tiempo se quedan esperando en las protectoras, y nosotros no cambiaríamos a Sunny por nada.
Por qué un perro adulto
Con un perro adulto sabes lo que te llevas. Ya tiene su tamaño, su carácter está formado y en la protectora te pueden contar cómo es con otros perros, con gatos o con niños. Muchos ya saben pasear con correa y hacer sus necesidades en la calle, y la mayoría son bastante más tranquilos que un cachorro, que necesita atención constante durante meses.
Si trabajas fuera, tienes poco tiempo o simplemente no te apetece pasar por la fase de los zapatos mordidos, un perro adulto puede encajar mucho mejor en tu vida.
Antes de que llegue
Habla mucho con la protectora. Pregunta cómo es en el día a día, qué le da miedo, cómo lleva quedarse solo y si toma alguna medicación. Ellos le conocen y quieren que la adopción salga bien tanto como tú.
Ten preparado lo básico: su cama en un sitio tranquilo, comederos, correa y arnés que le queden bien y una placa con tu teléfono. Y busca veterinario cerca de casa para hacerle una revisión en las primeras semanas.
Los primeros días
Se suele hablar de la regla de los tres días, las tres semanas y los tres meses. No es una ley, pero se parece bastante a lo que vivimos. Los primeros días el perro está desubicado, puede comer poco, estar muy pegado a ti o esconderse. Hacia las tres semanas empieza a entender las rutinas de casa. Y a los tres meses ya se siente en su casa y va enseñando cómo es de verdad.
Lo que más ayuda al principio es la calma. Pocas visitas, paseos tranquilos por los mismos sitios y horarios estables para comer y salir. No hace falta enseñarle todo el barrio ni presentarle a toda la familia la primera semana.
Si tiene ansiedad cuando se queda solo
Es muy habitual en perros que han pasado por abandonos o cambios de casa, y fue nuestro caso con Sunny. Lo que suele funcionar es ir poco a poco, con salidas muy cortas que fuimos alargando, sin despedidas largas al irte ni fiestas al volver, y dejándole siempre algo con lo que entretenerse. Lo explicamos con más detalle en nuestra guía sobre la ansiedad por separación.
Si es muy intensa, no esperes a que se le pase sola. Un educador canino o tu veterinario te pueden ayudar mucho, y cuanto antes se trabaja, mejor.
Paciencia con lo que trae aprendido
Un perro adulto puede venir con costumbres buenas y otras no tanto. Se le pueden enseñar cosas nuevas a cualquier edad, solo hace falta constancia y premiar lo que hace bien. Lo que no funciona es reñirle por lo que hizo hace un rato, porque no lo relaciona.
Lo que nadie te cuenta
Que un perro adulto se encariña igual o más. Sunny llegó a casa en noviembre y en su primera Navidad con nosotros ya se echaba sus siestas como si llevara toda la vida con nosotros. Que a veces tarda en enseñarte que juega, que hace el tonto o que le encanta revolcarse en el césped. Y que cuando por fin se suelta, es una maravilla verlo.
Dónde adoptar
En España hay protectoras y asociaciones en casi todas las provincias, además de los centros municipales de recogida de animales. Muchas tienen sus perros en la web y en redes, con fotos y una descripción de su carácter. Si no puedes adoptar ahora, también puedes ayudar como casa de acogida temporal.
Y cuando tengas que irte unos días
Un perro recién adoptado lleva mejor quedarse con alguien de confianza que en un sitio lleno de perros. Si necesitas a alguien que le cuide cuando no estás, en Guaumigo puedes buscar cuidadores en tu zona, hablar con ellos antes por el chat y elegir a quien mejor encaje con tu perro. Cada reserva incluye la cobertura veterinaria GuauCare.



