Qué hacer con tu perro en Navidad y los puentes si te vas de viaje

Equipo Guaumigo
20 de octubre de 2026 · 5 min de lectura

Los puentes y la Navidad son justo las fechas en las que más cuesta encontrar a alguien que cuide de tu perro. Todo el mundo se va a la vez, las residencias se llenan y los cuidadores con buenas reseñas tienen la agenda completa semanas antes. Si te vas a ir y no puedes llevarte a tu perro, lo mejor que puedes hacer es organizarte con tiempo.
Las opciones que tienes
La primera, claro, es llevártelo. Si puedes, perfecto. Antes de reservar, mira bien que el alojamiento admita perros, porque muchos lo dicen en letra pequeña y luego tienen condiciones. Si vas en avión, echa un vistazo a qué aerolíneas dejan llevarlo en cabina y con qué peso.
La segunda es la de toda la vida: familia o amigos. Si tienes a alguien de confianza que pueda quedárselo, genial. Solo asegúrate de dejarle todo bien explicado.
La tercera es un cuidador en su casa. Tu perro convive unos días con él, sale a pasear, duerme en una casa y sigue rutinas parecidas a las suyas. Para la mayoría de perros es la opción más cómoda.
La cuarta es un cuidador en tu casa, que se queda a dormir o que hace visitas. Para perros mayores o que lo pasan mal fuera de su entorno es lo mejor.
Y la quinta, una residencia canina. Te contamos con detalle las diferencias en residencia canina o cuidador en casa.
Cuándo reservar
Cuanto antes, mejor. Para Navidad y Reyes, lo ideal es tenerlo cerrado a finales de noviembre o principios de diciembre. Para los puentes, con unas semanas de margen. Los cuidadores con más reseñas son los primeros en llenarse, y en estas fechas algunos suben un poco el precio.
Si no te apetece ir perfil por perfil, pega un ladrido con tus fechas. Los cuidadores de tu zona te escriben ellos con su disponibilidad y su precio, y tú eliges.
Antes de irte, déjalo todo preparado
Habla con el cuidador antes del viaje y, si podéis, quedad un día para que tu perro le conozca. Para una estancia de varios días es muy recomendable.
Prepara comida para todos los días y un poco más, por si el viaje se alarga o hay algún imprevisto. Si toma medicación, déjala con las instrucciones por escrito: cuánta, a qué hora y cómo se la da.
Deja a mano su cartilla y el teléfono de tu veterinario. Comprueba que el chip tiene tus datos actualizados y que lleva una placa con tu teléfono.
Llévale su cama, su juguete favorito y alguna prenda tuya que huela a ti. Ayuda mucho a que esté tranquilo en un sitio nuevo. Y no te olvides de la correa y el arnés.
Si te lo llevas de viaje
Si al final te lo llevas, unas cuantas cosas te van a facilitar mucho la vida.
En coche, que vaya bien sujeto, con arnés y cinturón para perros, en un transportín o detrás de una rejilla. Para cada dos o tres horas para que beba, estire las patas y haga sus cosas. Y nunca lo dejes solo dentro del coche, ni siquiera un rato, ni siquiera en invierno.
Llévate su cartilla, su comida de siempre para no cambiarle la dieta de golpe, su cama, sus cuencos y una bolsa con lo básico: bolsas para recoger, toallas viejas y su medicación si toma alguna.
Al llegar, deja que explore el sitio con calma antes de dejarlo solo, aunque sea un rato. Un perro en un sitio nuevo se pone más nervioso de lo normal.
Y busca antes un veterinario de urgencias cerca de donde vas a estar. Es de esas cosas que esperas no necesitar nunca, pero si pasa algo, agradecerás tenerlo apuntado.
Si lo dejas con familia o amigos
Aunque sea tu madre o tu mejor amigo, déjale todo por escrito igual que se lo dejarías a un cuidador. Horarios, comida, cuánto pasea, qué no puede comer, el teléfono del veterinario. Con el jaleo de las fiestas es muy fácil que se olvide algo. Y cuéntale lo de los petardos si a tu perro le asustan.
Cuidado con la comida de estas fiestas
En Navidad hay comida por todas partes, y alguna es peligrosa para los perros. El chocolate, los turrones que lo llevan, las uvas y las pasas, algunos frutos secos y los huesos cocinados de cordero o de pollo pueden hacerle mucho daño. Avisa al cuidador, y si lo dejas con familia, también, para que a nadie se le ocurra darle "solo un poquito".
Y en Nochevieja, los petardos
Muchos perros lo pasan fatal con los petardos y los fuegos artificiales. Si el tuyo es de los que se asustan, cuéntaselo al cuidador. Lo mejor es que esa noche tenga un rincón tranquilo donde refugiarse, con las ventanas cerradas y algo de ruido de fondo, y que el paseo de la tarde sea antes de que empiece el jaleo. Si el miedo es muy fuerte, consúltalo con tu veterinario con tiempo.
Reserva con tranquilidad
Si reservas por Guaumigo, el pago queda protegido hasta que termina el servicio y confirmas que todo ha ido bien. Cada reserva incluye la cobertura veterinaria GuauCare, que cubre hasta 250 € si pasa algo grave durante el servicio. Y si cancelas con 24 horas o más de antelación, no pagas nada.
Preguntas que nos hacen a menudo
¿Cuánto cuesta dejar al perro con un cuidador en Navidad?
La guardería suele costar unos 20 € al día, aunque en fechas de mucha demanda algunos cuidadores cobran algo más. Tienes todos los precios en cuánto cuesta un paseador o cuidador de perros.
¿Puedo saber cómo está mi perro mientras estoy de viaje?
Sí. Puedes hablar con el cuidador por el chat de la reserva y te puede mandar fotos.
¿Qué pasa si el cuidador cancela a última hora?
Te devolvemos el dinero. Y puedes pegar un ladrido para que otros cuidadores de tu zona te escriban.
¿Ya tienes fechas? Busca cuidador para tus días.



